Plantar un viñedo en Tierra de Barros: preparación del suelo, marco, plantación y primer año
Un viñedo se planta una vez y se trabaja durante treinta o cuarenta años. Los errores de plantación no se corrigen después: un marco mal elegido, un suelo sin preparar o una planta sin garantía se pagan cada campaña. En Nacarino intervenimos en tres momentos de ese proceso, la planta de vid, la espaldera y los aperos de preparación, y esta guía ordena todo lo que va antes, durante y después.
Antes de nada: la autorización
En la Unión Europea no se puede plantar viñedo libremente. Hace falta una autorización de plantación (nueva plantación o replantación de una parcela arrancada), que se solicita a la Junta de Extremadura en el plazo que fija cada convocatoria anual y que tiene un periodo de validez limitado. Este trámite se hace el año anterior a plantar; sin él, la plantación es ilegal y no puede inscribirse en el Registro Vitícola. Consulte la convocatoria vigente antes de reservar planta.
El suelo: análisis y preparación
Lo primero es saber qué suelo tiene. Un análisis de suelo hecho con un año de antelación dice si hay caliza activa, qué textura y profundidad tiene la parcela y qué corrección de fondo necesita. De ese análisis sale la elección del portainjerto, que es la decisión más importante de la plantación y la que menos se ve.
La preparación se hace en verano y otoño del año anterior, con el suelo seco: subsolado o desfonde profundo para romper suelas de labor y permitir que la raíz baje, abonado de fondo según el análisis, y labores de refino para dejar el terreno mullido y nivelado. En parcelas con problemas de drenaje conviene resolverlos ahora, no cuando ya hay planta. Los aperos de laboreo para esta fase se eligen según la profundidad de trabajo y el tractor disponible.
Marco de plantación y orientación
El marco de plantación es la distancia entre filas y entre cepas. En espaldera, la distancia entre filas la marca la anchura de la maquinaria que va a trabajar el viñedo durante toda su vida (tractor, atomizador, prepodadora, vendimiadora si la hay); la distancia entre cepas, el vigor esperado de la variedad y el portainjerto en ese suelo. Decidir el marco sin tener claro qué máquinas van a entrar es el error más común y el más caro.
La orientación de las filas condiciona la insolación de los racimos y la exposición al viento dominante. En la comarca lo habitual es buscar el equilibrio entre la orientación agronómica y la geometría de la parcela, que a veces manda más. Cuanto más largas sean las filas, menos cabeceras y menos maniobras.
La planta
Planta certificada, con pasaporte fitosanitario y etiqueta de categoría, de un vivero autorizado. Es la única garantía de identidad varietal y de sanidad frente a virus que no tienen cura. Por qué hay que reservarla con meses de antelación, y qué documentos acompañan a cada lote, lo explicamos en cuándo reservar la planta de vid certificada.
La plantación
Se planta con la vid en parada vegetativa, entre el final del invierno y el principio de la primavera, cuando el suelo tiene tempero y ya no hay riesgo de heladas fuertes. La planta se mantiene hidratada hasta el momento de ponerla en tierra, se planta a la profundidad correcta, con el punto de injerto por encima del suelo, y se riega de asiento. En plantaciones grandes se usa plantadora con GPS o con marcado previo; en las pequeñas, ahoyador y marcado manual. Lo importante es que la fila quede recta: la espaldera y la maquinaria lo agradecerán cada año.
Tutores y protectores desde el primer día. El tutor guía el tronco recto hasta el alambre de formación y el protector defiende la planta joven de conejos, herbicida y viento. Ponerlos en el momento de plantar cuesta la mitad que hacerlo después.
La espaldera
En el primer año, o como muy tarde en el segundo, se instala la estructura: postes cabeceros y anclajes, postes intermedios, alambre de formación y alambres de vegetación. Los materiales y sus criterios de elección están en espalderas para viñedo: materiales, diseño y mantenimiento. Instalarla antes de que la planta necesite el alambre evita tener que trabajar entre cepas ya formadas.
El primer año
- Agua. La planta joven tiene poca raíz; en secano, uno o dos riegos de apoyo en el primer verano marcan la diferencia entre una plantación uniforme y una con marras.
- Hierba. La competencia por el agua en la línea es lo que más frena a una planta joven. Se controla con labor superficial o con intercepas, sin dañar el tronco.
- Formación. El primer año se dejan crecer los brotes y en invierno se elige el mejor para formar el tronco. No se busca producción, se busca raíz y madera.
- Sanidad. Vigilancia de mildiu y oídio como en un viñedo adulto, con dosis y productos ajustados a planta joven; consúltenos en el mostrador.
- Reposición de marras. Las plantas que fallan se reponen el invierno siguiente, con planta de la misma variedad y portainjerto. Por eso conviene reservar un pequeño excedente.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo empieza a producir?
La primera cosecha con interés comercial suele llegar al tercer año; la plena producción, unos años después, según variedad, marco y manejo.
¿Puedo plantar sin espaldera?
En vaso, sí, y en la comarca sigue habiendo mucho viñedo así. Pero la mecanización de la poda, los tratamientos y la vendimia es mucho más sencilla en espaldera, y hoy la mayoría de las nuevas plantaciones se hacen conducidas.
Cómo le ayudamos
En Nacarino reservamos la planta certificada, suministramos e instalamos la espaldera y disponemos de los aperos de preparación del suelo. Si está pensando en plantar, hable con nosotros con un año de antelación: es el tiempo que necesitan la autorización, el análisis y la reserva de planta.