Procedimiento de limpieza de un pulverizador agrícola tras el tratamiento

Equipos de tratamiento

Limpieza del pulverizador después del tratamiento: procedimiento y precauciones

Procedimiento de limpieza de un pulverizador agrícola tras el tratamiento
Infografía «Secuencia segura de limpieza»

La limpieza empieza al calcular el caldo

El mejor residuo es el que no se genera. Ajustar la cantidad de mezcla a la superficie real reduce sobrantes, tiempo de limpieza y riesgo ambiental. Para ello es necesario conocer la capacidad útil del equipo, el volumen de aplicación comprobado y la superficie pendiente.

La limpieza no debe improvisarse al terminar. Antes del tratamiento hay que disponer de agua limpia, equipo de protección, útiles adecuados y un lugar que cumpla las restricciones aplicables.

Qué norma prevalece

La etiqueta autorizada del producto, su ficha de datos de seguridad y el manual del pulverizador son las referencias concretas. El Real Decreto 1311/2012 prohíbe verter los restos de mezcla y establece que la limpieza no se realice a menos de 50 metros de masas de agua superficiales o pozos. También indica que los equipos se guarden protegidos de la lluvia.

Estas reglas no autorizan a superar dosis, repetir tratamientos no previstos ni utilizar el sobrante en otro cultivo.

Paso 1. Consumir correctamente el caldo útil

Finalice la aplicación manteniendo la regulación validada. Evite que la bomba trabaje en seco y tenga en cuenta el volumen residual no pulverizable que pueda quedar en el circuito.

Cuando exista mezcla excedente, la normativa contempla su aplicación en la misma parcela tratada, previamente diluida con agua suficiente para no superar la dosis máxima admisible. Deben respetarse siempre la etiqueta y las condiciones del tratamiento.

Paso 2. Realizar el enjuague interior

Con el equipo parado para la carga y siguiendo su manual, incorpore el volumen de agua limpia previsto por el fabricante o por el sistema de limpieza instalado. Ponga en circulación el agua para alcanzar paredes, bomba, conducciones y retorno. Si el equipo dispone de boquillas de lavado interior, compruebe que giran y cubren el depósito.

La secuencia y el número de enjuagues dependen del equipo y del producto. No existe un único procedimiento químico válido para todos los casos. Cuando la etiqueta prescriba un agente de limpieza, utilice exclusivamente el tipo y la forma de empleo que indique.

Paso 3. Hacer circular el agua por todo el circuito

Accione las secciones y portaboquillas para que el agua de enjuague recorra las conducciones. El líquido debe gestionarse conforme a la normativa y a la etiqueta, nunca descargarse en cunetas, desagües, patios conectados a la red, pozos o cursos de agua.

Paso 4. Limpiar filtros y boquillas por separado

Detenga el equipo, elimine la presión residual y utilice los equipos de protección indicados. Retire filtros y boquillas en un lugar controlado. Emplee agua y herramientas de limpieza no agresivas; los objetos metálicos pueden modificar el orificio de una boquilla y alterar su caudal.

Compruebe juntas, mallas y válvulas antigoteo antes del montaje. Una junta deformada o un filtro mal asentado puede generar fugas en el siguiente uso.

Paso 5. Revisar el exterior sin dispersar residuos

Elimine depósitos de producto del exterior evitando que el agua alcance zonas sensibles. No dirija agua a presión contra componentes eléctricos, rodamientos, respiraderos o conexiones que el fabricante indique proteger.

Paso 6. Secar, comprobar y guardar

Después de la limpieza, revise que no existan fugas y deje el equipo en la posición de almacenamiento indicada por el fabricante. Protéjalo de la lluvia y del sol cuando corresponda. Si va a permanecer parado durante un periodo prolongado, aplique las medidas de conservación del manual, especialmente frente a corrosión o heladas.

Protección del operario

Durante la limpieza puede existir contacto con producto concentrado o diluido. Mantenga los equipos de protección que exijan la etiqueta y la ficha de seguridad. No utilice aire comprimido para soplar boquillas ni succione conductos con la boca.

Errores que deben evitarse

  • Vaciar sobrantes en el suelo, un desagüe o una cuneta.
  • Lavar cerca de pozos o aguas superficiales.
  • Dejar mezcla en el depósito hasta la siguiente jornada.
  • Manipular filtros sin descargar antes la presión.
  • Usar productos de limpieza incompatibles.
  • Guardar el pulverizador al aire libre expuesto a la lluvia.

Una limpieza correcta también mejora el mantenimiento

Un circuito limpio facilita la detección de grietas, juntas fatigadas, filtros dañados y boquillas irregulares. Si aparecen fugas o piezas deterioradas, deben repararse antes de volver a cargar producto. Es también el momento de comprobar si el equipo llega en condiciones a la inspección ITEAF.

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