Revisión de boquillas de pulverización agrícola

Equipos de tratamiento

Boquillas de pulverización agrícola: elección, desgaste y reducción de la deriva

Revisión de boquillas de pulverización agrícola
alineación de boquillas en una barra, con una mano comprobando caudales

Palabras clave secundarias

boquillas para pulverizador; boquillas antideriva; cambiar boquillas agrícolas; repuestos para equipos fitosanitarios

La boquilla es el último elemento por el que pasa el caldo antes de convertirse en gotas. Su tipo, caudal, ángulo, presión y estado condicionan la cobertura y la deriva. Un equipo con bomba y manómetro correctos puede aplicar mal si monta boquillas inadecuadas, desgastadas o diferentes entre sí.

Qué debe decidirse antes de elegir una boquilla

La selección debe partir de la etiqueta autorizada del producto y de las condiciones del tratamiento:

Cultivo y objetivo que se desea alcanzar.

Volumen de aplicación previsto.

Velocidad real de avance.

Separación entre boquillas y altura de la barra.

Rango de presión admisible.

Cobertura necesaria y riesgo de deriva.

Condiciones meteorológicas y presencia de zonas sensibles.

Material y durabilidad requeridos.

No existe una boquilla universal válida para todos los tratamientos. Cambiar el tipo de boquilla sin recalcular caudal, presión y velocidad modifica la dosis aplicada por superficie.

Caudal, presión y tamaño de gota

Al aumentar la presión suele aumentar el caudal y disminuir el tamaño medio de las gotas, aunque la respuesta concreta depende del modelo. Las gotas muy finas pueden mejorar determinados aspectos de cobertura, pero son más sensibles a la deriva y a la evaporación. Las gotas más gruesas reducen ese riesgo, pero la idoneidad depende del producto y del objetivo.

La presión debe mantenerse dentro del intervalo recomendado por el fabricante. Utilizarla para compensar una velocidad incorrecta o boquillas desgastadas puede sacar la pulverización de su rango de funcionamiento.

Boquillas de abanico y otras configuraciones

Las boquillas de abanico son habituales en barras por su patrón plano y el solapamiento entre boquillas contiguas. En atomizadores y otros equipos pueden utilizarse configuraciones adaptadas a cultivos leñosos. Las boquillas de inyección de aire o diseñadas para reducir deriva generan una pulverización diferente y deben seleccionarse conforme a la etiqueta y a las necesidades del tratamiento.

El color de una boquilla suele identificar una categoría de caudal dentro de sistemas normalizados, pero no basta para elegirla: deben comprobarse modelo, ángulo, material, rango de presión y tabla del fabricante.

Cómo comprobar el desgaste

El desgaste aumenta progresivamente el orificio y modifica el caudal. También puede deformar el patrón de pulverización. Para revisarlo:

  • Limpie filtros y boquillas con el procedimiento indicado por el fabricante.
  • Monte todas las boquillas en su posición de trabajo.
  • Estabilice la presión seleccionada.
  • Recoja durante el mismo tiempo el caudal de cada boquilla.
  • Compare los resultados entre sí y con el caudal nominal.
  • Sustituya las unidades que superen la tolerancia recomendada o presenten un patrón defectuoso.

Cuando varias boquillas están desgastadas, suele ser preferible sustituir el juego completo para recuperar una distribución homogénea. Nunca se deben limpiar los orificios con alambres, clavos u objetos que puedan dañarlos.

Materiales y duración

Plástico, acero inoxidable y cerámica presentan comportamientos diferentes frente al desgaste, el coste y la compatibilidad química. La duración real depende del producto, presión, calidad del agua, filtración, limpieza y horas de trabajo. El material más duradero no corrige una selección incorrecta del caudal o del patrón.

Antigoteo, filtros y portaboquillas

Una boquilla no trabaja aislada. Los filtros deben retener partículas sin limitar el caudal; el portaboquillas ha de mantener orientación y estanqueidad; y el dispositivo antigoteo debe cerrar cuando cae la presión. Goteos, juntas dañadas o cuerpos agrietados generan pérdidas y exposición innecesaria.

Cómo reducir la deriva

Respete las condiciones y restricciones de la etiqueta.

Evite aplicaciones con viento o temperatura inadecuados.

Utilice la boquilla y presión compatibles con el objetivo y la reducción de deriva requerida.

Mantenga la barra a la altura correcta y estable.

Adapte la velocidad a la parcela.

Cierre las secciones que quedan fuera del objetivo.

Compruebe que no existen boquillas obstruidas o con caudales anómalos.

Reducir deriva no consiste solo en montar una boquilla concreta. Es el resultado combinado de selección, regulación, meteorología, conducción y mantenimiento.

Relación con la ITEAF

La inspección comprueba, entre otros aspectos, el estado y la uniformidad de los elementos de aplicación. Presentar boquillas limpias, equivalentes y dentro de tolerancia ayuda a preparar el equipo, pero superar la ITEAF no sustituye la calibración para cada tratamiento.

¿Necesita renovar boquillas o componentes? Nacarino SL dispone de boquillas, filtros, manómetros, portaboquillas, antigoteo, gomas y otros repuestos. Lleve la referencia del equipo y explique el cultivo y las condiciones de trabajo para evitar incompatibilidades.

Seguir leyendo

Artículos relacionados

Hablemos de su explotación

Le atendemos en la exposición de Aceuchal o por teléfono, sin compromiso.