Abonado del olivar en Tierra de Barros: qué necesita el olivo, cuándo aportarlo y con qué abonadora
El olivar perdona mucho, y por eso se abona mal: se repite cada año lo mismo sin mirar el árbol ni el suelo. Este artículo complementa al plan de abonado para viñedo y sigue su mismo criterio: primero saber qué falta, después decidir qué aportar y cuándo, y por último elegir la máquina que lo distribuye bien. No encontrará dosis: se fijan en mostrador, con el análisis delante.
Qué pide el olivo
El nitrógeno sostiene el crecimiento de brotes y la floración; el potasio interviene en el engorde del fruto y en la resistencia a la sequía, y suele ser el más demandado en olivar de secano en años de carga; el fósforo se necesita en menor cantidad y se mueve poco en el suelo. Entre los micronutrientes, el boro es la carencia más frecuente en olivar y afecta directamente al cuajado.
La demanda no es constante: un año de mucha carga extrae más de lo que el árbol puede reponer y prepara la vecería del siguiente. Por eso el plan de abonado del olivar se piensa a dos campañas, no a una.
Saber qué falta: suelo y hoja
El análisis de suelo dice qué reserva hay y en qué condiciones (pH, caliza, materia orgánica) está disponible. Cómo tomar la muestra para que sirva lo explicamos en cómo tomar una muestra de suelo útil.
En olivar, además, el análisis foliar es la herramienta de referencia, porque mide lo que el árbol ha absorbido de verdad. Se toma hoja de la brotación del año, de ramas sin fruto, en el periodo de parada estival, y se compara con los niveles de referencia del cultivo. Los dos análisis juntos permiten corregir el plan en vez de repetirlo.
Cuándo aportar
Olivar de secano
El abonado de fondo se aporta cuando hay humedad para que el abono se incorpore, normalmente al final del invierno, antes de la brotación. Las aportaciones foliares se reservan para corregir carencias concretas —el boro antes de floración es el caso típico— y para años en los que el suelo seco no permite otra cosa.
Olivar en riego e intensivo
Con riego, la fertirrigación permite fraccionar el abonado a lo largo del ciclo y ajustarlo a la demanda: nitrógeno en la fase de crecimiento, potasio durante el engorde del fruto. Aquí el plan depende del sistema de riego y del programa de la finca; conviene diseñarlo con el análisis foliar de la campaña anterior.
Materia orgánica
En suelos con poca materia orgánica, aportar estiércol o enmiendas mejora la reserva y la estructura del suelo a medio plazo. No sustituye al abonado mineral del año, pero lo hace más eficaz.
Con qué máquina
El abono de fondo en olivar se distribuye con abonadora centrífuga de uno o dos discos, regulada para el ancho de calle, o con abonadora localizadora que deposita el abono bajo la copa, donde están las raíces activas, y no en el centro de la calle. La segunda gasta menos abono para el mismo efecto. Los tipos y su regulación están en cómo elegir una abonadora agrícola.
Los productos foliares se aplican con el mismo equipo de tratamiento de los fitosanitarios, calibrado para mojar bien la hoja.
Un abono bien elegido y mal repartido es dinero en el suelo. Antes de la primera pasada, compruebe la regulación de la abonadora con el producto que va a usar: la granulometría cambia de un abono a otro y el ancho de trabajo con ella.
Lo que necesitamos para proponerle un plan
- Superficie, marco y edad del olivar; secano o riego.
- Destino: mesa o almazara.
- Análisis de suelo y, si lo tiene, foliar de la última campaña.
- Qué se aportó el año pasado y cómo respondió el árbol.
Con esos datos se puede proponer un plan y el producto que encaja, en la página de abonos y fertilizantes tiene las gamas que trabajamos. Le atendemos en la exposición de Aceuchal o por teléfono.