Maquinaria para el cultivo del ajo en Aceuchal: qué mecanizar en siembra, arranque y limpieza
Aceuchal es el pueblo del ajo. Aquí se celebra Ferajo, la feria internacional del sector, y aquí está la exposición de Nacarino, donde una parte de las máquinas que ve el visitante no sirve para nada más que para el ajo. Este artículo explica qué máquina interviene en cada fase del cultivo y qué conviene mecanizar antes, para que la decisión de compra se tome con la campaña en la cabeza y no con el catálogo.
El ajo se mecaniza por fases, no de golpe
A diferencia del cereal, el ajo no tiene una sola máquina que lo resuelva. Tiene cinco operaciones muy distintas —preparar la semilla, sembrar, tratar, arrancar y limpiar— y cada una se mecaniza con un equipo diferente. La mayoría de las explotaciones empieza por la que más jornales consume y va incorporando el resto según crece la superficie.
El orden habitual es sembradora primero, cosechadora después y, por último, la línea de limpieza y calibrado en almacén. Pero depende de la mano de obra disponible en cada momento y del destino del ajo: no es lo mismo vender en fresco que entregar a una cooperativa o a una industria de pelado.
Preparar la semilla: desgranadoras y calibradoras
La siembra parte de dientes, no de cabezas. Desgranar a máquina separa los dientes con menos daño y en mucho menos tiempo que a mano, y la calibradora los clasifica por tamaño. Sembrar dientes de calibre uniforme es lo que después permite regular bien la sembradora y obtener una nascencia pareja.
Son máquinas de almacén, sencillas y de uso estacional. Conviene mirar la capacidad horaria, la facilidad de limpieza entre variedades y la posibilidad de ajustar los tamices de calibrado.
Sembrar: la máquina que más cambia la campaña
La sembradora de ajos coloca cada diente a la distancia y profundidad elegidas, en líneas o en mesetas. Es la máquina que más jornales ahorra y la que más influye en el rendimiento, porque de ella depende la densidad de plantación y la uniformidad.
Al elegirla, pregunte por:
- Número de líneas y compatibilidad con el marco que usa en su parcela y con la anchura de trabajo del resto de aperos.
- Sistema de distribución del diente y cómo se comporta con dientes de distinto calibre.
- Regulación de la profundidad y de la distancia entre dientes.
- Potencia y enganche que exige del tractor.
- Facilidad de vaciado y limpieza entre variedades.
Tratamientos y laboreo entre líneas
Entre siembra y arranque, el ajo se trata con los mismos equipos de pulverización que otros cultivos bajos y se cultiva entre líneas con aperos estrechos. Lo importante es que la anchura de vía del tractor y de los aperos respete el marco de siembra: una sembradora bien elegida evita después pisar líneas con la máquina de tratar.
Arrancar: cosechadoras de ajo
La cosechadora arranca la planta, la levanta y, según el modelo, corta raíz y tallo en la misma pasada o deja el ajo en cordón para un secado en campo. Es la segunda gran inversión y la que más depende de las condiciones del suelo en el momento del arranque.
Los puntos que marcan la diferencia:
- Si arranca en cordón o si carga directamente en remolque o en cajones.
- Si corta raíz y tallo en campo, lo que ahorra trabajo en almacén, o si entrega la planta entera.
- Comportamiento en suelo seco y compactado, que es lo habitual en Tierra de Barros en la fecha de arranque.
- Compatibilidad con las líneas y mesetas de la sembradora.
Limpiar, calibrar y preparar la venta
En almacén, las peladoras, cortadoras de raíz y tallo y calibradoras preparan el producto para el destino elegido. Aquí el criterio es la capacidad horaria frente al volumen diario que llega del campo, y el trato que da la máquina a la cabeza: una limpieza demasiado agresiva castiga la presentación del ajo en fresco.
Qué llevar a la exposición para acertar
Cuando venga a ver las máquinas, traiga anotados la superficie de ajo, el marco de siembra, la potencia del tractor, el sistema de riego y el destino de la cosecha. Con eso se puede decir qué máquina compensa mecanizar primero y cuál puede esperar. Buena parte de la maquinaria de ajo que exponemos es de Zocapi, fabricante especializado, y la vemos trabajar cada campaña en las parcelas de la comarca.
Las máquinas de ajo son estacionales: la sembradora trabaja unas semanas al año y la cosechadora, otras. Por eso el mantenimiento entre campañas y el almacenamiento bajo techo pesan tanto como la compra. Antes de guardarlas, revise lo que indica la lista de comprobación de mantenimiento.
Puede ver parte de las máquinas en el portafolio y consultar disponibilidad en la página de maquinaria. Estamos en la carretera de Almendralejo, en Aceuchal.